¿Qué pasa con la hipoteca en caso de divorcio o separación?

11/08/2025
Anna Pérez Bernadó, abogada especialista en derecho de familia y divorcios en Girona

Opciones legales para gestionar la hipoteca en caso de divorcio o separación de pareja

Cuando una pareja se divorcia o se separa, una de las grandes preguntas es: ¿qué ocurre con la hipoteca pendiente? El préstamo hipotecario sigue existiendo y debe pagarse, independientemente de la ruptura.

El banco no tiene en cuenta quién se queda con la vivienda, sino quién figura como titular del préstamo. Por lo tanto, mientras ambos cónyuges sean titulares, los dos continúan obligados al pago de la hipoteca frente a la entidad bancaria.

En la práctica, existen dos opciones principales:

1. Venta de la vivienda y cancelación de la hipoteca.

Es la solución más sencilla, la pareja vende el inmueble, cancela la hipoteca con el dinero obtenido y, si sobra, reparte el beneficio según la titularidad.

2. Atribución de la vivienda a uno de los cónyuges mediante disolución del condominio.

Cuando uno de los cónyuges quiere quedarse con el inmueble, debe procederse a la disolución del condominio. Esto implica que quien mantiene la propiedad debe compensar económicamente al otro según el porcentaje de titularidad y el valor actual de la vivienda.

Al mismo tiempo, es necesario negociar con el banco para que ese cónyuge asuma en exclusiva el pago de la hipoteca, mediante una novación, subrogación o una nueva hipoteca, siempre que la entidad financiera lo autorice.

Es importante saber que, aunque el convenio regulador o la sentencia de divorcio establezca que uno de los cónyuges pagará la hipoteca, si ambos siguen siendo titulares, el banco puede reclamar la deuda a cualquiera de los dos.

Por ello, es fundamental contar con asesoramiento legal y negociar correctamente con la entidad financiera.